¡Ah, pero qué cosa más deliciosa es estar viva, carajo!
¡Sí, viva!… Con dolores aquí, allá, pero viva.
¿Que qué me duele? ¡Pues todo! La rodilla, la espalda, hasta el dedo chiquito del pie, no sabía que existían las esquinas de los muebles? ¡Pero al carajo los dolores!
¡Ya tengo mis años y aquí estoy, parada como una rama resistente!
Si alguien me dice: “Ay, doña, siéntese, no se canse”, les doy una mirada de esas, amables, pero de ¿Porqué, cariño? La vida no se vive sentada, se vive de pie, aunque el cuerpo te pida una silla a cada rato.
Pero si algo he aprendido en esta vida, es que hay que reírse, moverse y comer lo que se te antoje, porque al final del día, cuando la gente te recuerda, no dice: "Ay, qué disciplinada era”. ¡No! Dicen: “¡Esa señora, era un desmadre… y cómo la extraño!”.
Así que, queridas, rían, bailen, y si algo les duele… ¡Pues ignórenlo! Porque al carajo los dolores, la vida sigue y yo también.
¡LA VIDA ES MUY CORTA!! A disfrutar el día a dia e ignorar el dolor que sienten y pa'lante iCarajo !......

La vida no se vive sentada, se vive de pie, aunque el cuerpo te pida una silla a cada rato.
Autor: Paula Salas Fernández
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