Amo mis pies
- Clau L.
- 18 nov 2025
- 2 Min. de lectura
¿Qué tanto le damos importancia a nuestros pies?
Soportan todo nuestro peso
Nos permiten desplazarnos
Al refrescarlos nivelamos la temperatura del cuerpo
Masajearlos correctamente mejora el funcionamiento de muchos órganos del cuerpo
Y así un sinnúmero de aportes que nos ofrecen nuestros pies y muchas veces son maltratados por nosotros mismos.
¿Qué debemos hacer para retribuirles todos los beneficios que nos dan?
Primero mantenerlos limpios y sanos.
A veces es inevitable que se enfermen: hongos indeseados, mal olor, resequedad, callos, etc.
Por eso aquí te voy a dar un ritual para mantenerlos limpios, frescos y sanos.
Pies sanos en unos simples pasos
Al inicio es recomendable hacerlo mas de dos veces por semana; luego se puede ir disminuyendo a una vez por semana, cada quince días, hasta llegar a una vez al mes.
Ritual:
En una batea con agua ( no importa si es fría o tibia, lo que soporten y deseen tus pies) agrega dos cucharadas colmadas de sal de cocina (sal marina sería ideal); luego una cucharada de Bicarbonato de sodio y 4 cucharadas de vinagre blanco.
Remoja tus pies en esta pócima por 10 minutos
Sécalos bien. Si deseas mejorar el secado puedes usar una secadora de cabello a temperatura media.
Límpialos. Ten a la mano instrumentos de limpieza de pies. Elimina las impurezas debajo de las uñas y entre los dedos. Corta las uñas. Pule las zonas ásperas. Si sabes hacerlo, retira la callosidad con cuidado para no lastimarte.
Este es el punto más importante: Aplica cualquier ungüento mentolado tipo VapoRub. Siente el alivio del mentol y el alcanfor. Dale suaves masajes a las plantas de tus pies mientras les agradeces por todo lo que han hecho por ti y siguen haciendo. Tal vez, tus pies vienen haciendo algún reclamo. Un dolor que no es atendido, una fascitis plantar, un dolor en los talones, calambres, etc. Dale masajes a tus plantas, tobillos, talones, dedos. Diles: "Pies míos, los quiero, les doy gracias. A partir de ahora los cuidaré más" .
Finalmente, ponte medias y evita caminar. (Es recomendable hacer este ritual antes de dormir). Si puedes coloca tus pies a una altura por encima de la cabeza ayudándote con un cojín.
Como verás, este ritual no es nada del otro mundo. No tienes que invocar ninguna fuerza externa; basta tu voluntad y el amor con el que lo hagas. Cada parte nuestra merece de cuidados. Todos nuestros órganos y sentidos nos ayudan día a día para subsistir.
¿Conoces otro ritual para agradecer a nuestro cuerpo? Compártelo con nuestra red. Todo lo que hacemos por los demás lo hacemos para nosotros mismos.
Somos Uno.





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