Santa Rosa, La Policía y Los Fuegos Artificiales

Mes de agosto, mes de Santa Rosa de Lima y de la Gloriosa Policía Nacional del Perú. El 30 de este mes se marca como una fecha en el calendario para descansar, visitar el Convento de Santa Rosa, pedir deseos en su pozo y que los policías celebren su día y a su patrona. Pero hay algo que no va acorde con estos tiempos Petfriendly. Y en general. ya no calza con los cambios de Inclusión.
Vivimos una época en que la Palabra TOLERANCIA está de moda; más por cumplir una agenda política que por realmente velar por la equidad de derechos.
No se pueden negar que se han creado normas a favor de la Inclusión pero ¿realmente sirven?
En el espectro inclusivo de seres que merecen normas para su protección están las personas con algún tipo de autismo, los ancianos y personas con alguna discapacidad física o mental. Rampas, señaléticas y pare de contar. Letreros que indican que no se permitirán actos de discriminación están muy bien; pero ¡que pasa si el 30 de agosto o cualquier otra fiesta patronal, Navidad o Año Nuevo empezamos con la explosión de fuegos artificiales? De pronto todos, feligreses, autoridades y todo el pueblo se olvidan la la bendita Inclusión.
En un ambiente realmente Inclusivo todos deberían ser participes de las celebraciones; pero pasa lo contrario. Las personas que están protegidas por las normas, son las que deben esconderse, refugiarse del alboroto, el bullicio, el caos, las bombardas y cuetones.
¿Cuándo habrá una verdadera regulación para los fuegos artificiales? No se habla de prohibirlos, se trata de solo permitir aquellos que puedan ser disfrutados por todos como aquellos que iluminan el cielo sin necesitad de grandes explosiones.
Los organizadores de las Fiestas Patronales dicen que solo es una vez al año; pero si sumamos todas las que se dan en el año, pueden ser muchas al año.
El problema es grave. Y si agregamos a la lista a las mascotitas, el problema se agrava más. Las mascotas por lo general se aturden con las explosiones. Si están dentro de casa buscan refugiarse, pero si por desgracia están en la calle, huyen despavoridas. Algunos perritos incluso mueren atropellados en ese intento de huir de la bulla.
Era la primera semana de enero, volvíamos de un paseo con Jonathan, nuestro labrador. Estaba pasando por un tratamiento de epilepsia, que lo ponía mucho mas sensible. Siempre le soltaba la correa para que suba las escaleras al quinto piso donde vivíamos. En el momento que le suelto la correa, revientan unas estruendosas bombardas. Jonathan se desorientó y salió para el sentido opuesto de nuestra casa. Lo llamábamos pero en lugar de volver seguía huyendo. Fue una noche terrible. Lo buscamos toda la noche. Pedimos a los vecinos que nos ayuden por un Whatsapp grupal. Lo encontré a las 5 de la mañana felizmente. Es algo que no le deseo a nadie que considere a su mascota como un miembro de la familia. Tuvimos suerte. Muchas familias no vuelven a ver a sus mascotas.
Ahora ya sabemos que en este tipo de fiestas es mejor no salir a la calle. ¿Acaso esa es la solución?
Cerca de mi casa hay un parque que coincidentemente se llama "Santa Rosa". Obviamente hubo celebraciones que incluyeron fuegos artificiales de todo tipo. Argos, mi peluche, estaba tranquilo; pero Arwen se escondió en el baño.

Me dio mucha pena verla así asustada, porque ella es una perrita rescatada y por todo lo que debe haber pasado quedó muy nerviosa. Miren esa carita. Ella no entiende lo que pasa, solo siente ese ruido atormentador. Estaba aterrada, temblando.
Los seres humanos en general no sienten empatía. Las pocas normas que se hacen son para cumplir una agenda, no se hacen para que se cumplan. Y en el tema de pirotécnicos aun no hay nada regulado.
En otros países los pirotécnicos ya no son de uso general. Solo los pueden maniobrar las autoridades, y solo aquellos que tienen efectos luminosos; ya no se usan los que parecen Bombas.
Espero que Perú se ponga en real vanguardia normativa y cambie el uso de Fuegos Artificiales para el bien de todos.
Así como hemos visto que en España, la fiesta de San Fermin que tradicionalmente usaba toros, en algunas regiones ha sido cambiada por grandes esferas que ruedan por las calles y la gente se divierte igual. Con esto se demuestra que para ser feliz y divertirse no es necesario torturar a otros seres vivos.
Creo que para disfrutar las fiestas patronales podemos prescindir de la bulla, el caos, el terror que causan los pirotécnicos tipo bombas. Para el bien y disfrute de todos. Eso es Inclusión.




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