Un talento muerto
Todos hemos tenido una pasión de pequeños. Alguna afición por un deporte, un instrumento musical, un hobby, etc. Algunos niños han tenido la suerte de ver con claridad que en esa pasión está su talento. Esa es una extraña coincidencia: Tener talento para lo que te gusta. Cuando mi hija era muy pequeñita, el terapeuta me dijo que la ponga en ballet para mejorar la tonicidad muscular. Inició sus clases en el Museo de Arte de Lima y luego en el Pre Ballet de la escuela de Ballet de Lima. Para buena suerte (mía) su colegio también tenia un excelente taller de ballet hasta sexto grado de primaria. Pero mi hija, en el primer año del taller ,se dio cuenta que no era lo suyo. Me dijo: "Me gusta el ballet pero solo para verlo". Sin embargo creo que si tenia talento. Poco tiempo después me pidió ingresar a un taller de dibujo de Manga (1); y vaya que desarrolló todo su potencial en dibujo. Era lo que le apasionaba y tenía todo el talento. Es, sin temor a que me tachen de mamá con babero, una excelente dibujante.


Cuando yo era pequeña, recuerdo muy claro sentir mucha pasión por lo artístico en general. Me encantaba la música clásica y todas las artes que se desprenden de ahí, como el Ballet por ejemplo. Solía hacer dibujos (muy malos) de violines y bailarinas.

Cierto día recibí una propina de un tío y le dije a mi mamá que con ese dinero quería comprar un violín. Fuimos a muchas tiendas de instrumentos musicales pero me faltaba dinero para completar el costo de uno. En ese momento tampoco entendía que comprar un violín implicaba pagar clases que creo nadie estaba dispuesto a pagar.
Nunca sabré si tengo talento para tocar el violín; solo se que cuando escucho sus suaves y agudas cuerdas puedo sentir algo sublime.
Cuando estudié el curso de Música en la escuela con el Profesor Emilio Flores, fui una de las primeras en aprender el Pentagrama y el uso de las notas musicales, a pesar de no tener una Flauta Dulce, el único instrumento musical que pedían para la clase.
Muchos años después, cuando estudiaba en el Instituto, fui convocada por designios divinos, a participar en un Coro de Cámara de una asociación religiosa. Desde ahí en adelante la Música fue parte importante de mi vida, no como violinista, como fuera mi sueño y pasión de niña, si no como coreuta. Incluso tuve la oportunidad de dirigir un coro de niños para navidad con un grupo de buenos amigos dentro de la Capilla Santa Matilde de San Luis. (Coro de Niños "Luces del niño Jesús")
Desde mi experiencia, creo que puede decirse que esa pasión infantil, es una indicadora de dónde puede estar tu talento. Por eso es importante que como padres escuchemos los deseos de nuestros hijos y no les cortemos las alas. Quizás no es fácil cumplirlos, como en mi caso que un violín más las clases eran casi un lujo; pero hoy hay más accesibilidad. Permitamos que los sueños de nuestros hijos vuelen lejos, no frustremos sus deseos. Busquemos recursos y alternativas. Recordemos siempre que una pasión podría ser la primera faceta de un super talento, y no sea como el titulo de esta entrada...un talento muerto.
¿Te atreverías a contarnos cuál fue tu pasión en la infancia?
(1) Manga: Palabra japonesa con la que se designa los dibujos de las historietas. El Curso de Maga es un curo de dibujo especializado en este tipo y actualmente lo da el MALI




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