"Sé que estás aquí"
Los invito a reflexionar en esta frase: "Sé que estás aquí"
¿Qué fue lo primero que pensaste? o ¿Quién fue en la primera persona que pensaste?
¿Qué situación te llevaría a formular esa pregunta tan profunda?
Para las personas, como tu y como yo desde nuestro Universo podría significar la seguridad que hay alguien a nuestro lado cuando más lo necesitamos; pero que hay acerca de la otra persona. ¿Quién podría ser? ¿Nuestra madre, algún hermano, mi mascota?
Hace poco les conté de mi vesícula biliar. Los que han tenido este mal saben que las crisis son dolorosas. Durante casi todas mis primeras crisis tuve que ir sola hasta Emergencias; pero a las tres ultimas tuve la suerte de que acompañaran mi hija y mi mamá. La última en especial fue importante porque la crisis me empezó en el trabajo. Le escribí a mi hija para avisarle y su respuesta fue en automático: "¿En que hospital te vas a atender para acompañarte?". Yo, muy a mi estilo Autocompasivo le dije que no era necesario, pero felizmente insistió. Me daba pena que sacrifique su tiempo de investigación; pero ella me dijo que no había problema porque podía avanzar mientas esperaba en la recepción del hospital.
Entonces cuando pensamos en la frase inicial "Sé que estás aquí" también conlleva a pensar en el universo de esa persona: Su prontitud de respuesta, su iniciativa, su tiempo, sus recursos, su amor al prójimo.
Ahora entonces la frase cambia: "Estaré aquí contigo". ¿Qué sacrificios implican para mi comprometerme a estar al lado de alguien cuando lo necesite?.
Este es un ejercicio que nos va fortaleciendo la voluntad poco a poco. Así como cuando practicamos algún deporte y la practica nos vuelve expertos. Primero hay que ser conscientes de las necesidades de nuestro prójimo y luego analizar nuestros recursos para dar soporte.
Todo este tema me hace pensar en lo que esperamos ambas partes. Una de las partes necesita recibir ayuda, alguien que este ahí en ese momento frágil. La otra parte espera tener algún recurso de soporte. Y la cosa es muy simple, no necesitas nada más que tu Disposición. No es cuestión de dinero, en algunos casos es solo el hecho de estar ahí.
Las medicinas alivian el cuerpo, pero ver a alguien esperándote en una sala de Emergencias alivia el alma. Eso vale oro y de 40 kilates.
Podría ser también que "Estar ahí" no sea posible físicamente. Recuerdo cuando murió mi padre. Tuve amigas que me acompañaron en ese momento. Me dieron su tiempo, sus recursos, soporte emocional. No recuerdo si me dieron palabras cliché de consuelo. Solo estuvieron ahí y lo valoraré siempre. Pero también tuve un amigo que estuvo del otro lado del teléfono levantando mi animo a cada minuto sacrificando mucho de su tiempo.
¿Qué hace que una persona deje de hacer muchas cosas para estar Ahí?
Cierto grado de altruismo, amor por el prójimo, respeto por las emociones ajenas, compasión.
Ayer, Argos, mi peluchin de 6 años tuvo que ir a emergencias veterinarias. Lo llevó mi hija. Cuando llegué a la casa lo abracé muy fuerte y mirándolo a los ojitos le dije: "Te amo mi amorcito, vas a estar bien". Como si entendiera todo, me miraba fijo con ojitos de sufrimiento pero con esperanza. Es la fuerza del consuelo. Es la energía del amor.
No es fácil "estar ahí", pero deben entender que a veces es necesario. Practiquemos dar un poco de nosotros para hacer que, mágicamente, hagamos de nuestro mundo un bonito lugar para vivir.








Comentarios